
Que sabían las guerreras de camas estiradas y rituales de belleza?
Si las noches no marcaban el fin de un día y el comienzo de otro, como cuadraditos enlazados en una cadena predecible de producción y existencia.
La oscuridad era tan solo una pausa en el camino, donde desplomarse en el suelo antes de volver a ponerse de pie.